Y el resumen de los últimos…. casi 2 años ya? (tipo marconi)

1. Mi Bella Sonriente, sigue tan bella como siempre, tan dulce y tan rosada como nunca. Sigue muy muy rosada. Acá una foto de la ceremonia de navidad en el Cole el año pasado.

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2. Después de mucho pensarlo y pensarlo y pensarlo, finalmente el año pasado nos mandamos al agua y decidimos tener otro hijo. Si no era ahora no era nunca. El embarazo fue incómodo (pero sano). A mi no se me dan nada bien los embarazos. El parto fue doloroso, pero los ojos de la nueva Bella Elisa, valieron la pena mil millones de lamentos anteriores.

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3.Nada como la experiencia de ver a dos hijos, juntos, hermanos. Mi corazón palpita de emoción, se me sale del cuerpo cuando veo a la Bella Grande ver con emoción a la Bella Chiqui.

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4. Mis ínfulas de independencia se concretaron. Y bueno, después de lágrimas y otros padeceres, la oficina de abogados que con mucho esfuerzo monté en asocio con otra persona, ha dado sus  frutos y hoy en día se oye nuestro nombre por aquí y por allá, y concluyo que tomé la MEJOR decisión de mi vida.

5. Entre esto y aquello han pasado otras muchas cosas. Ahora tengo muchas ganas de escribir sobre mi experiencia con Elisa, la lactancia, la forma como he asumido nuevamente este rol, los miedos que he tenido, los que se han quedado y esos que se desvanecieron por falsos, infundados… Poco a poco pondré mis pensamientos en orden.

Chinchin

 

 

 

 

Cuánto tiempo!

Breve nota a mis fantasmales seguidores para anunciar mi regreso a las lides del bloggererio o bloggerismo o como se diga. He tenido nueva hermosa bebé y muchas, muuuuuchas cosas que decir. Volveré, y no  me demoraré tanto. Chinchin

Proyecto tres: Alas de Hada

Además del Teatrino y del Castillo, y como la Bella solo quiere ser rosada, princesa y hada, todo a la vez, otra tarde de sábado gris bogotana, agarramos nuestra china, nos montamos en las bicis y nos fuimos para la Calle 53, conocida por los Bogotanos por ser la de las ventas de cachivaches, jullerías y maricadas a granel, y compramos un stock de baratijas, incluyendo piedras “preciosas”, tules, medias veladas, flores falsas y otras vainas. Paramos también en una ferretería, compramos alambre, cortador, y cinta aislante blanca.

Mientras mi familia dormia en una tarde lluviosa, yo, hacendosa, me puse las gafas, puse músiquita (Cerati, para no olvidar a mi ídolo amado y esperado) y le hice a la Bella las alas que a continuación presento con orgullo, que además de lo lindas que quedaron, tienen un sistema de rack que se ajusta al tamaño del niño.

La foto no es de la mejor calidad por que fue tomada con la blue berry como diría una amiga que de tecnología, nada de nada.

Ahhhhh!!! Que tal!!! Y eso que soy abogada!

Proyecto dos: Un castillo

Siguiendo nuestra tradición de hacer juguetes en casa, como es el caso del Proyecto No. 1, el teatrino que aún hoy utilizamos regularmente, esta vez, o mejor, hace un par de meses, en una tarde nos metimos, en familia, a hacer un nuevo proyecto: Un castillo para la princesa rosa. Debo la foto de como quedó, pero para concluir, lo forramos de papel kraft y la Bella y los vecinos lo han ido decorando con sus dibujos.

El resultado: la Bella es la envidia del edificio. Y se lo goza!

Mi hija es…

…Rosada. Principalmente rosada. Se pone hebillas, balacas, vestidos. Odia los pantalones. Es sonriente y consentida. Sueña con príncipes y castillos.

Mi hija, es, repito, principalmente rosada. Y yo que siempre he sido oscura… odiaba los colores pastel, las flores en los textiles, los vestidos y los tacones. Los moñitos, las hebillas, las balacas.

Ahora que veo a esta maravillosa personita decidiendo que solo se viste con vestidos, preferiblemente rosados, y que se quiere hacer colas de caballo, y poner balacas, y hebillas, todo al mismo tiempo, y que se cuelga collares, anillos, y diademas de juguete, la veo y pienso que el rosado es hermoso en ella. Ahora soy fan del rosado por ella.

La Bella se debió llamar Rosita, como me dijo alguna vez una amiga. Ella es rosada…pero también moradita, con flores:

La Bella limpia

La Bella y yo estamos arreglando un poco la casa. Ella agarró su trapitos de clorox, y comenzó a limpiar, con una destreza que me ha dejado asombrada.
De pronto heredó una que otra de mis obsesiones.

Independencia 1, Ser Empleado 0

Desde que dejé de ser empleada y comencé el agridulce camino de la independencia, he ocupado algo de mi tiempo en cosas insólitas en mi vida. Una de ellas, la que voy a contar, es el….. tanananán! gimnasio.

Llevo 3 meses asistiendo regularmente al gimnasio. Y debo confesar que mis anteriores historias con los gimnasios nunca terminaron de la mejor manera. He perdido plata, alguito, en mis intentos de hacer deporte en el gimnasio. Nunca he sido una gran deportista. Las veces que me le he metido de cabeza al tema ha sido por que he encontrado cosas que me apasionan. Fui escaladora durante varios años y bucee muuuuucho hace muuuuuucho. He hecho yoga muchos años ya, pero no muy regularmente. En conclusión nunca he sido constante. Mhhhhhh… vaya vaya… me siento en el bidón. (o bidé?)

Ahora, desde que soy alguito más dueña de mi tiempo, voy al gimnasio a cualquier, oigánlo bien, a cualquier hora del día. Voy juiciosamente una hora y media, entre 4 y 5 veces a la semana. Esa es una de las grandes bondades de ser independiente, que lo puedo hacer a cualquier hora del día. Ya no marco tarjeta, yuhuuuuuuuu!

Y tengo varias impresiones sobre el gimnasio, su gente, las actividades, y el negocio. Como deporte, me ha parecido chévere, por que no es competitivo, como el tenis, o el futból, que me encantan pero para verlos y ser seguidora. Me llevo mi amigo iPod, y durante dos horas me concentro en mi cuerpo. Con el yoga logré  muy buenos niveles de autoconocimiento del cuerpo. Con el gimnasio lo he logrado también, porque ha sido un proceso absolutamente lento. Como anécdota puedo decir que cuando fui a mi cita médica para ingreso le dije al doctor que me hiciera la rutina de una persona de 60 años . Y le dije eso porque mi edad en el Wii Fit fue…64 años, la última vez que lo hice hace algo así como 1 año. Así es que comenzando muy suave, me he dado cuenta que poco a poco soy más fuerte, mi cuerpo aguanta un poco más.  (Para poner un ejemplo, al principio hacer 40 abdominales era una tortura. Hoy es una tortura hacer 120.)

Voy a una cadena de gimnasios muy grandes que están en toda la ciudad. Voy al que queda cerca de mi oficina, y al que queda cerca a mi casa. Como me quedan a 3 cuadras en los dos casos, y lo puedo hacer a cualquier hora del día, siempre encuentro el momento para hacerlo, a diferencia de cuando tenía un horario y tenía que hacerlo antes de las 7 am o después de las 8pm.

La gente en las dos sedes es suuuuuper distinta. En el que queda cerca de mi oficina todos son ejecutivos de más de  30, y la hora pico es cuando la gente no trabaja: mañana, medio día y noche. En el de mi casa el perfil es ultra gay. (Vivo en un barrio gay, luego… como no haberlo sabido?). Es divertido, la gente es muuuuucho más fit que en el otro donde hay barrigas y gorditos. Acá he visto los cuerpos más increibles del universo, principalmente de papasitos riquitos, inaccequibles, lástima.  Y lo que más me ha sorprendido (después de los cuerpos) es la habilidad de los que entran a clases aeróbicas. Tendo un video sorprendente pero lo tengo en el BB y no he podido pasarlo a algún tipo de extensión que sirva de WordPress.

Pero bueno, un poco ya concluyendo, me gusta lo que está pasando. Es muy simple, el ejercicio es una buena forma de hacer cosas que permitan mantenerse saludable ahora y en los años que vienen, que espero que sean muchos.  Me da un espacio solo para mi. Que no comparto con nadie. Los cambios en mi cuerpo para mi, que lo conozco tanto, son evidentes.

Es es una de las actividades que resultan maravillosamente insólitas  y que salen de ser independiente.

Independencia 1   Ser Empleado 0