Le tomé una foto al mesón de la cocina esta mañana. Es esta:
Que hay en esa foto?
- Una necesidad casi siempre (siempre) satisfecha a primera hora del día, que es mi cafecito con leche y 2 cucharaditas de fructosa, porque desde hace como 2 años, tomé la determinación de bajarle a los azúcares innecesarios. (Pero innecesario es también el milky way que me como a diario, cuando M. trae chocolates de sus viajes)
- está la fructosa, de la que ya hablé;
- Está el tetero de A., que es en realidad lo primero que hago, incluso antes del café, todas las mañanas. Ese es de los momentos que más disfruto con ella, arrunchadas en la cama, todavía con un poco de sueño.
- Están los cheerios. Un plato de cheerios me hace recordar cuando tenía 7-10 años y nos mandaban a donde los abuelos, a su “casa de retiro” de gringuitos en la Florida. A mí en general no me gusta desayunar con cereales, pero los Honey Nut Cheerios me encantan. Una indulgencia menor, creo.
- Está el Omega 3. Alguien me dijo algún día: “te he contado que los ácidos grasos esenciales… yatayata”. Investigué, me contaron un par de propiedades interesantes, fundamentadas en algunos estudios serios, vi una promoción en tele y me inauguré en el mundo de las televentas. (También me compré unos bombillos de pilas para poner en el cuarto de las toallas que no tiene iluminación y soy tan negligente, que se despegó de su cinta hace meses, y no lo he fijado con clavos a la pared)
- Y están las frutas; las maravillosas frutas que se consigen en Colombia, baratisimas, frescas en todas las épocas del año y que siempre hacen parte del desayuno de la Bella y mio.
Y para hablar de los viajes de M. en los que trae, no solo milky ways, sino también imanes, quiero mostrarles, especialmente a Lina, la rareza aquella de la que ya hablé, y que son los imanes:
Esa es mi nevera, tiene como 20 años, es herencia de mis padres, y es vieja pero buena. En esta nevera pego los imanes que compro, compra o compramos en los viajes. Tengo también una foto que tomé el 20 abril de 1998 de las torres gemelas. Nadie imaginaría lo que iba a pasar después. La tengo en mi nevera para que nunca se nos olvide. No quiero olvidar hasta dónde llega el ser humano en nombre de principios que nunca lo justifican.
Tengo imanes de Amsterdam, Madrid, Shangai, Bogotá (claro), Berlin, Chile, Tailandia, Argentina y Paris,, y me gusta tenerlos porque me encanta viajar y cuando los veo me acuerdo de maravillosos momentos que hemos tenido.


