Bogotown

Creo que el 2010 debería traer cambios.

Noviembre 9, 2009 · 3 comentarios

No porque esté desesperada con mi vida. Todo lo contrario… ha sido un último año de tranquilidad en muchos aspectos. El torbellino de la llegada de la Bella se apaciguó… o mejor aún, nosotros asumimos felizmente nuestro rol de padres.

Ha sido también el año en el que me asenté profesionalmente otra vez. Después de un año y medio de volver, formalmente, a trabajar, debo decir que me gusta mucho mi trabajo. Eso, sin dejar de lado que es estresante, a veces demasiado absorbente en tiempo, pero me gusta. Me reta. Aprendo un montón. Estoy rodeada de muchas personas que admiro. Pero es difícil… tiene una cuota de sacrificio importante, y es el tiempo con mi hija.

Hace unos días le decía a mi chico que si mi ritmo de trabajo seguía como el del último mes, iba a tener que pensar en alguna alternativa. Y el camello (la dificultad) es que ser abogada es de pronto lo único que sé hacer, a lo único que me he dedicado toda mi vida.

Ahora pienso que puede que el 2010 traiga cambios. Y no necesariamente laborales. La verdad es que si logró ajustar la intensidad del trabajo, seguiría acá algunos  años más.

Siempre me ha parecido chévere cambiar el año. Es tal vez de las pocas cosas medio agüeristas que todavía tengo o me quedan. Siento que es la oportunidad de tener una esperanza de que las cosas van a cambiar, o que seguirán mejorando, o lo que sea, pero tiendo siempre a pensar que es un quiebre con el pasado y un saludo al futuro. Así debería recibir uno todos los días.

 

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