Este fue un fin de semana de puente. El primero con el papá en un buen tiempo y el último, también (de puente y con papá) en un buen tiempo.Tocaba aprovechar, pero como siempre, nosotros somos la familia última-hora-en-todo. Por supuesto, solo hasta el martes pasado comencé a hacer la búsqueda de hoteles. Menos mal me encontré con una súper página web: www.villadeleyva.net y ahí encontré lo que quería: Un sitio fuera del casco urbano pero muy cerca, con mucho verde y mucha paz, del que ya hablaré.
Estábamos listos a las 9 para salir, pero M se acordó de hacer un par de vueltas y además teníamos que ir a recoger las bicis porque ese era el paseo: estrenar la silla para la bici de la Bella. Total, salimos a las 11 de la mañana, en medio de la salida de todo el mundo para pasar las fiestas en algún lugar de Colombia, con algo de tráfico, una carretera en obras para la doble calzada Bogotá-Tunja, y mucha lluvia. Normalmente soy yo quien maneja por carretera, así es que el paseo transcurrió con la Bella y M. Dormidos la mayor parte del tiempo, y yo…. viendo llover y estando muy atenta, porque la carretera tiene tramos peligrosos y gente muy muy bruta atravesándola.Paramos a almorzar en cualquier lugar, algo muy feo, y la Bella por supuesto no comió nada. Yo cargo con una neverita llena de quesos, yogures y cosas por el estilo, y finalmente de este tipo de cosas fue de las que se alimentó todo el paseo porque la berraca china no se portó muy bien a la hora de la comida.
Llegamos a San Miguel (el hotel) a las 4 de la tarde…POR FIN!!!!! La Bella, mamada de estar amarrada a la silla (no le gusta que la amarren a nada), M. Mamado de… y yo???? De malas. A arreglar cuarto, a desempacar, a pensar en la comida, en el pañal… en fin…. lo he hablado y compartido muchas veces con otras mamás, siempre las mamás van a tener una carga adicional de trabajo. Lo que no termino de entender es porqué. Ya no peleo, pero si me siento a veces un poco frustrada con este tema… en fin… No importa, lo importante fue que al llegar, nos enontramos con este glorioso paisaje. Para los que conocen Boyacá, atrás quedá el parque natural de Iguaque, y todo el tiempo recibimos una brisa renovadora llena de aire puro.
La Bella se fue a correr por el pasto y zaz!!!! Se cayó a un pozo y a mí casi se me sale el corazón porque no le alcancé a ver la cabeza. Inmediatamente se vinieron un mundo de recuerdos de Nicolasito….un niño que cuando yo tenía como 10 años o menos, murió porque se cayó en una alcantarilla de la que nunca lo pudieron sacar. Menos mal la Bella estaba en un pozo lleno de agua pero de solo unos 40 centímetros y cayó parada. Primer gran susto.
El hotel: el hotel se llama San Miguel y queda en la vía al hipódromo. En un sitio con tan solo 6 habitaciones y 3 cabañas, completamente rodeado de verde (super recomendado para el que quiera ir con niños) y con una familia que cuida el lugar. Linda familia, dicho sea de paso. Linda por todo, por lo bien que se portaron todos y por lo lindos físicamente que eran todos. Silvia, la mamá, Raúl el papá, Raúl de 15, Miguel de 12 (divino, gran muñequito) y Juan de 3 y amigovio de la Bella desde el momento mismo en que se vieron por primera vez. Esta familia resultó en Villa de Leyva, proveniente de el Norte de Santander desplazados por la violencia de las guerrillas que juraron matar a Raúl por no haber querido trabajar con ellos. De un día para otro les tocó dejar su finca en la que trabajaban la tierra, y venirse a chupar frío y trabajar para el patrón, que tenía pinta de paraco boleta, montado en un BMW y con una cuatrimoto afuera pa’l chino, para poder sobrevivir. A Raúl y a su familia les fue bien, porque llegaron al campo, a un lugar hermoso, y no a la fría e inhospitalaria ciudad a vivir en un tugurio y en fin…. A ellos nuestros agradecimeintos y respecto por tener esa gran familia…. Volveremos.
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