¿Cuántas veces no he hecho una lista de mis principales defectos, sin ningún otro propósito distinto que el de conocerme un poco más? Muuuuuuchas.
Pero, ¿Cuántas veces esas listas han servido para que mi vida realmente cambie??? Pooooocas
Lo que más me ha servido a mi en la vida para mejorar por dentro ha sido mi hija, y por eso el título: si no es por un hijo, entonces por quién?
Tener un hijo es un reto, no sólo por que implica ser mejor y dar ejemplo de lo que uno cree que es bueno (que no necesariamente es compartido por muchos), sino porque debería implicar también ser mejor porque es la mejor oportunidad para hacer el ejercicio de mejorar. Suena confuso?
No se trata solo de fantochear, se trata de aprovechar una oportunidad que no se repite en la cotidianidad, de obligarse a ser mejor desde el túétano. Y para mi eso es lo más bonito de ser mamá: el reto que me impone como ser humano de ser mejor para ella, para mi y de taquito para todos los demás… Vamos a ver si se logra…. apenas llevo un año en el intento. cuando mi tiempo llegue espero escribir en este blog cómo maneje ese gran reto en la vida.


