Bogotown

Entradas etiquetadas como as ‘familia’

Lo que no me gusta de ser mamá

Agosto 26, 2008 · 15 comentarios

Creo que primero debería comenzar con los aspectos positivos, que son tantos que si los menciono todos creo que nunca acabaría, pero voy a mencionar los que para mí son más especiales:

  1. El momento antes de que se duerme, porque se deja consentir y querer mucho
  2. El momento en que se duerme, porque veo un angelito hermoso
  3. Cuando se ríe, porque veo una niña feliz
  4. Cuando juega, porque la veo expandiendo sus horizontes a punta de creatividad
  5. Cuando se trata de vestir sola, porque la veo ejerciendo su independencia
  6. Cuando le pido un beso mojado y un abrazo de oso y sale corriendo a darme un beso mojado, untado de cualquier cosa (jugo, mocos, arepa…. que se yo) y un abrazo que me dice que me quiere estripar.
  7. Cuando la veo en la tina, porque entiendo esa estrecha relación que tiene con el agua
  8. Cuando dice cositas, porque la veo como un igual… el lenguaje verbal nos acerca mucho
  9. Cada segundo del día amo ser su mama… perooooo

No me gusta:

  1. El momento de la comida porque me la monta. Cada día es más difícil que coma bien. De hecho en el último control el médico dijo que no había subido de peso como lo esperaba de acuerdo con la curva de crecimiento. Y la verdad, es que no sé qué hacer!!!! Sugerencias? Recetas? Trucos? Alguien por favor?
  2. Las pataletas sin sentido porque no sé cómo responder ante ellas
  3. Las enfermedades (que no son muchas y son sencillas) porque me desorientan y siento que no tengo el control de la situación.
  4. La soledad de los fines de semana sin el papá, cuando se va de viaje a tierras lejanas, con alfabetos extraños y sin conexión a Internet!!!!!!!!!!

Para terminar quiero dejar escrita una conversación que tuve con una persona que fue mi jefe, a la que quiero y admiro un montón.

Cuando ella me preguntaba cuándo iba a tener hijos yo le decía que nunca porque le tenía miedo a todo el tema físico y sicológico del cambio de vida; ante esto ella me respondía que el miedo era relativo y que se me quitaba cuando hacía cuentas de cuántas mujeres en el mundo ayudaban a nacer todos los días niños. Esta prueba del temor y el miedo se superó, y nació la Bella.

Después, cuando ya era mamá, le contaba que la maternidad me había traído una cantidad de angustias desconocidas, como por ejemplo que por las noches, cuando estaba durmiendo a la Bella, la abrazaba y pedía con todas mis fuerzas que nada malo le fuera a pasar nunca en la vida. Ella me dijo entonces: “Más que pedir que nada malo le pase nunca en la vida, lo que tiene que hacer es pedir con todas sus fuerzas que todo lo bueno y maravilloso de la vida la acompañe siempre”… y me dí cuenta con esta simple frase, que en la maternidad, como en todo en la vida, la diferencia está en la actitud. Asumir una actitud positiva frente a todas las situaciones que se nos presenten cambia de manera radical la forma como asumimos las ganancias y las pérdidas, los retos y las dificultades.  Yo soy por naturaleza una persona negativa, estoy acostumbrada, principalmente por mi trabajo, a planear en el escenario más conservador. Pero ahora, frente a mi vida personal, estoy empezando a cambiar el prisma a través del cuál veo mis posibilidades.

Categorías: comportamiento · educación · gustos y disgustos · maternidad
Etiquetado: , , ,

Las fotos que debía

Agosto 26, 2008 · 4 comentarios

Acá dejo las fotos del primer día de jardín de la  Bella.. que cada día está más bella… abrazos a todos mis ciber-lectores-amigos

Categorías: comportamiento · educación · maternidad · primeros
Etiquetado: , , , ,

Mi hermano

Agosto 8, 2008 · 3 comentarios

Mi hermano vive lejos… vive en Lima la Rara, como él le dice a su nueva ciudad. No es tan nueva en realidad; se casó con una limeña hace ya 3 años, y desde hace 4 que vive allá. Es su ciudad. También Perú es ahora su país. Se volvió surfero, se volvió playero, y se fue de Colombia.

Mi hermano vino ayer de improviso, y se fue ayer con la misma rapidez con la que llegó. Así son sus viajes y cada vez que se va, yo me quedo triste, con un nudo en la garganta y un par de lagrimitas en los ojos. Todavía no me acostumbro a su ausencia. Me hace falta.

Durante nuestra infancia y adolescencia nos dimos durísimo… peleábamos un montón y competíamos por todo. Ya de adultos nos volvimos amigos, somos cómplices de muchas cosas, y nos entendemos un montón… en muchas cosas somos muy parecidos.

Su ausencia sigue siendo un hueco muy profundo en mi corazón, pero estos pequeños e inesperados encuentros me hacen muy muy feliz.

Categorías: comportamiento · familia
Etiquetado: