Desde abril 14 a la fecha

Han pasado ya 3 meses exactos desde la última vez que publiqué un post… y como siempre, pues claro que pasan cosas!!! Primero que todo Santos quedó presidente, y todos los equipos a los que le apostaba en el mundial perdieron. Así es que por lo pronto declaro que no tengo nada de pitonisa, que soy mas bien opuesta a Paul. Que pienso con el corazón y no con la cabeza….

Mi hija ya de 3 años y medio parece adolecente. Y es hermosa, hermosa, hermosa. Y me hace feliz, feliz, feliz. Dejo la foto de su interpretación de la zanahoria para que vean la pilera de china (o son los ojos de amor de mamá que lo creen así?)

El trabajo… mhhh.. el trabajo. Ajustándome. Esto de tener una sociedad es como casarse, pero sin amor,  jajajaja. (y sin sexo!) Mi socia es una gran pelada, somos amigas, hemos trabajado juntas antes, es pila.. pero es bien distinta a mi. Creo que soy más cruda a la hora de enfrentar los negocios, y ella es más prudente. En todo caso nos ha ido retebien en libros. Todavía esperamos que buena parte de nuestros clientes se pongan al día en la facturación, y bueno, ahi vamos pedaleand.

La Bella entra pronto al colegio de grandes y me parece mentira que ya sea yo taaaan adulta… con hija en colegio de grandes y todo. 

Soy feliz, no lo niego. Faltan cosas; sobran cosas. Sobran cosas que no necesariamente quiero. Faltan cosas que definitivamente quiero, pero así es la vida. Un tire y afloje constante. Escribo hoy más para decir que acá estoy, que sé que tarde o temprano pasaré a la historia en el mundo de las bloggeras, porque como en todo, lo que no se cultiva muere… pero mi blog ahi va.. sobreviviendo.

He sido fan pocas veces

Soy fan de Los Stones y de Zeppelin, pero sobre todo de Gustavo Cerati. He sido fan de Soda Estereo desde que tenía 11 años y he seguido la carrera de Cerati desde entonces. He faltado solo a uno de los conciertos que se ha hecho en Colombia, y fue el del pasado jueves. Por razones ajenas a mi voluntad, tuve que viajar fuera de la ciudad.

Hoy todos  mis pensamientos están con él. Creo que nunca quise darme cuenta que mis heroes son de carne y hueso, mortales como yo y vulnerables como todos.

Fuerza Cerati…Aguante!

La extraña sensación de no pertener a este mundo.  Ya tantas veces mori. Nunca me pude ir…el arte de vivir por encima del abismo.” Eso es lo que oigo ahora…

Lo que pasa en Locombia, capital Bogotown, y en mi corazón

Yo se que a muchos de los visitantes habituales de este blog no les gusta mis post con tintes políticos, pero que le vamos a hacer, soy un ser politik. Y siento que no puedo quedarme callada… que tal que en 30 años me agarre un alzheimer bien terrible y se me olvide en lo que creo, se me olviden mis más profundas convicciones???

Pues bien, Locombia, este país, también conocido como Colombia, está sumergido en el más interesante de los debates electorales de la historia. Por lo menos de MI historia de 36 años.

Cuando tenía 18 años era presidente Cesar Gaviria, y si bien hoy pienso que fue un presidente aceptablemente bueno, pues no voté por él porque fue elegido cuando yo tenía 16. Dice Wikipedia sobre la campaña presidencial de 1994 en Colombia: “La búsqueda de la candidatura presidencial iba a enfrentar a dos sectores del partido que reconocían que requerían de la unidad para mantenerse en el poder. De una parte, el sector neoliberal, fiel al presidente Gaviria, que esperaba continuar con su política económica (y aprovechar la popularidad del mandatario), y de otra, el sector socialdemócrata, que veía con recelo la acelerada apertura económica, y prefería dedicarse más a la inversión social. Como abanderado de este último grupo, se encontraba el ex precandidato presidencial y entonces embajador en España Ernesto Samper, quien se aprestó a regresar al país para intentar tomar las riendas del liberalismo. El sector gavirista fue representado por el jurista, y ministro del Interior Humberto de La Calle, uno de los mayores colaboradores del presidente. (…) . En la consulta Samper obtuvo una sólida victoria sobre de La Calle, quien finalizó segundo. Para conjurar la unión del partido, Samper nombró a de La Calle como su candidato a la vicepresidencia.” En esa oportunidad voté por Humberto de la Calle, y ganó el bojote, como se conoce también a Ernesto Samper, presidente a mi juicio vergonzoso para la historia colombiana, por muchas razones que no voy a exponer.

En 1998, y después del desastroso gobierno de Samper, participaron en la contienda presidencia el general Harold Bedoya, ex comandante de las Fuerzas Militares, el ministro del Interior y gran defensor de la inocencia del presidente Samper, Horacio Serpa, el Fiscal General Alfonso Valdivieso , el ex candidato conservador Andrés Pastrana, la diplomática y ex canciller Noemí Sanín (también conservadora), que tuvo como fórmula a la vicepresidencia al ex alcalde de Bogotá, Antanas Mockus. En esa oportunidad voté por Andrés Pastrana, solo para que Serpa no fuera presidente, y así fue.

En el 2002 tuvimos muchos candidatos a la presidencia, de lo más disimiles todos. Estaban Serpa, que era como un mueble de inventario, Noemí con sus ínfulas de representar a las mujeres, Lucho Garzón del Polo Democrático, partido de izquierdas del que después de algunos años disidió, y un finquero-político-gamonal, de poncho y sombrero que era desconocido para la mayoría, inclusive para mi. Alvaro Uribe. Mi voto fue para él. No sabía mucho del tema pero prometía enfrentarse con entereza a las guerrillas y a los paramilitares (a pesar de ciertas contradicciones en su discurso, que tampoco voy a elaborar acá), y yo, que estaba mamada de las FARC, y del EPL, y del ELN y de todas esas guerrillas de pacotilla que se han cagado este país, por no hablar de los paramilitares, voté por él. Y no me arrepiento, no, no, no!!!!!! Ni por un segundo. Los 4 años de mandato (del primero) de Uribe fueron para mi, reparadores, volví a creer que se podía vivir en mi país.

Llegó la campaña del 2006. Yo ya con 31 años evaluaba más mi derecho/obligación de voto. Uribe modificó la Constitución para hacerse reelegir, lo hizo y punto… se dice que lo hizo comprando los votos, en algo que aún hoy en el argot político colombianos se llama la Yidis-Política. Mi voto fue para Antanas Mockus. Uribe fue reelegido con la esperanza de continuar con el cambio profundo que se había gestado y bueno, han pasado otros 4 años de un gobierno ya no tan bueno, con muchos muchos lunares, ya no tan refrescante, ya nada propositivo, pero que deja al país, creo yo, en una mucho mejor situación que hace 8 años.

Ahora lo que pasa en este instante. En mayo se vota para presidente en Colombia. Uribe pasó los últimos 3 años y 7 meses divagando entre si se hacía volver a reelegir otra vez o si no, como si se tratará de una margarita deshojada. Hace algún tiempo había oído que Enrique Peñalosa se iba a lanzar nuevamente, empecé a parar oreja y decidí inmediatamente que mi voto sería para él, por convicción, siempre he votado por él cuando he podido, por muchas razones.

Hace solo unos meses Enrique Peñalosa, Lucho Garzón, Antanas Mockus, Noemí Sanin y Sergio Fajardo (los tres primeros ex alcaldes de Bogotá y el último ex alcalde de Medellín) unieron fuerzas para presentar un partido unido que enfrentaría al uribismo como una fuerza independiente. Noemí y Fajardo se salieron cada uno a jugar en solo. Hace unas semanas fueron las elecciones para el Congreso y ahí se midieron por primera vez las fuerzas. El Partido Verde (Mockus/Peñalosa/Garzón) fue la gran sorpresa. En esas mismas elecciones se votó por el candidato presidencial del PArtido Verde y la elección fue Antanas Mockus. Frente a los sucedido en estas primeras legislativas, Fajardo se unió a los Verdes como fórmula vicepresidencial de Mockus y esto ha sido EL GRAN ÉXITO!

La campaña de los Verdes ha sido tan refrescante y novedosa que no deja de sorprender a la gente. Hay detractores que dicen que con girasoles y sobreros no se puede enfrentar el problema de violencia del País, haciendo referencia   símbolos que utilizan o han utilizado los miembros de los Verdes colectiva o individualmente. Lo cierto es que ha sido una campaña basada en el respeto entre ellos y con los otros candidatos. Se ha tratado de una campaña que construye propuestas y no que destruye opositores.

Creo en Mockus. Creo en Peñalosa. Creo en Lucho y creo en Fajardo. Creo en el equipo de trabajo que los rodea; creo en su propuesta sobre cómo hacer política y cómo construir sobre lo construido. CREO. CREO. CREO.

No es increíble volver a creer en nuestros candidatos??? A mi me parece increíble y se me erizan los pelos del cuello, y se me aguan los ojos, y me siento emocionada como cuando salí a marchar en mis años mozos contra Samper.  Pero esta vez CREO

De vuelta

Casi dos meses desde mi última aparición. Y no es que sea como los santos que se aparecen, pero aveces, lo se, desaparezco como un fantasma.

Han sido semanas de mucho ajetreo. La nueva oficina ha ocupado hasta mi último segundo libre. Las cosas van bien, pero comenzar un negocio es muy diferente a llevar un hogar, que es lo más cercano a un negocio con presupuestos, y flujo de caja, que he hecho en mi vida. Y claro, 1 mes después de lanzarnos al agua con esta maravillosa empresa nos dimos cuenta que tenemos que tener facturas (facturas? qué es eso?); que tenemos que pagar prestaciones sociales; que los enchufes cuestan plata, que existen plantas telefónicas a las que no se les echa agua para que crezcan, que hay switches que permiten conectar a varios computadores a una red; que crear una red interna es todo un chicharron (o algo muy dispendioso para los que no conocen la jerga colombiana). Que no tenemos secretaria, que, que que…. en fin… son miles de tareas diarias, además del trabajo,  que como decía mi abuela que en paz descanse, bendito Dios que ha llegado a manos llenas.

Parte de tranquilidad. Estoy bien. No las he leido ni he pasado por ningún lado pero me hacen falta. Todas.

Tres anécdotas:

1 – “Antonia, no te comas los mocos.”

Antonia: “mamá, es que son ricos. Saben a chocolate, y a mi me gusta el chocolate. Por eso voy a seguir comiendo mocos”. GRRRRRRRRRRRR

2. Hace un par de días en la carrera 11 con calle 74, para las que conocen la zona, iba en mi carro, con la ventana estúpidamente abierta, y se me acercó un tipo. Yo quería comprarle un paquete de chiclets, pero el man tenía otras intenciones. Se me acerco, metió la cabeza en la ventana del carro y me puso un cuchillo de degüezar en la garganta y me pidió el celular y la billetera. No  se de donde ni porque, pero empece a gritar como  una loca. Nadie hizo nada por supuesto…. Bogotá no se caracteriza por ser una ciudad de gente especialmente solidaria, cada cual cuida de lo suyo y ya está, pero fue tal mi grito que el ladrón de mierda se asustó, no se llevó nada, me dejó la bolsa de los dulces, y de ñapa el cuchillo con el que quizás, me habría de degüezar. En fin, lo cuento para que me digan que fui valiente, o torpe, según se le mire, y para que las que andan por Bogotá anden moscas porque no es la primera vez que este individuo ha robado por esos lares.  Viste de cachucha y anda con una bolsa negra de basura dizque con dulces.

3. Mi chico, que es un chico muy inteligente, lleva más de seis meses montando un proyecto de cooperación Sur Sur. No voy a entrar  a explicar qué es porque yo misma no lo entiendo muy bien. En cualquier caso la semana pasada Bogotá fue la anfitriona de un evento de este proyecto que reunió funcionarios de altísimo nivel de todo el mundo y mi chico era el gestor del evento. En cualquier caso al cierre del evento, en una de esas fiestas institucionales que normalmente son aburridisimas pero que esta vez resultó divertidisima, fue tanta la gente que me dijo cosas tan maravillosas de él, que yo andaba como un pavo real de lo orgullosa. Y entonces me acordé qué fue lo que me enamoró de él, y fue eso: Su cerebro que vale todo su peso en oro. Es tan brillante e inteligente y logra cosas tan maravillosas y es tan tan pilo, que eso me enamora, porque me permite admirarlo y sin admiración, yo no podría compartir mi vida con un chico. Esto es una oda a mi chico. Gran chico este.

Mi hija una dulzura, que ya no come mocos pero que odia bañarse. Cada día con una maña distinta. Supongo que andará probando con cual se queda.

El tercer gran paso en mi vida (o el cuarto?)

O el quinto? No lo sé.

He tomado grandes decisiones en mi vida. La mayoría de manera apasionada y como lo dije en el post anterior, con los ojos vendados me he lanzado al agua sin  saber nadar… muchas veces.

Voy a hacer un recuento de las grandes y poco pensadas decisiones en mi vida, solo para darme un poco de ánimo sobre lo que ya hice y no tiene vuelta atrás. En algunas ocasiones me ha salido el tiro por la culata, como se dice vulgarmente. En otras, la mayoría, me ha ido bien. Acá va el listado:

La primera gran decisión que tomé en mi vida fue levantarme contra la autoridad en el colegio, y decir firmemente, NO. No creo. Y no me voy a confirmar (la religión católica… siempre impositiva en mi vida). La consecuencia? Me botaron del colegio.

A los 20 años decidí irme a vivir a Providencia, contra la voluntad de mis padres. Pasé los mejores 8 meses de mi vida, los más constructivos, los más tranquilos, los más hermosos.

Después, a los 22 años, decidí casarme con un hombre al que había conocido 2 meses antes. Esta vez me fue terrible. (Cómo no?)

Luego me fui de Colombia para Australia para huir del desamor y de la tusa tan berraca que no me dejaba levantar la cabeza (claro, por el divorcio). Me fue bien…. estudié, trabajé, viajé, rumbié y dejé grandes amigos que aún hoy me acompañan.

El siguiente gran paso fue irme a vivir con mi chico. Llevábamos 6 meses saliendo y la decisión se tomó de un día para otro. Saqué mis corotos de la casa de mis padres (nuevamente) y me largué. Han pasado 8 años.

La última gran decisión de mi vida hasta el día de ayer, fue lanzarme al proyecto de ser mamá. Una decisión apresurada, desafiante con mis más profundas convicciones, y que se materializó mucho tiempo después de tomada la decisión. Pude haber huido, desertado de la idea, pero ahí seguí firme, y hoy tengo el más grande de los tesoros de mi vida, mi chiquita.

Finalmente, ayer, entré intempestivamente a la oficina de uno de mis jefes y le presenté mi renuncia, con un par de lágrimas en los ojos porque, es verdad, siento que estos 2 últimos años en esta oficina han sido los que he disfrutado más en términos laborales. Nunca en mis 12 años de experiencia profesional, había aprendido tanto como en estos 2 años. Adoro a mis compañeros de trabajo y admiro profundamente a todos mis jefes, a pesar de las diferencias que irreconciliablemente me separan de algunos de ellos.

Trabajo hasta fin de este mes, aunque estoy tratando de negociar una salida más temprana. Ayer, antes de tomar esta decisión me reuní con la que será mi socia. La oficina nueva la entregan en 10 días. Ya tenemos clientes, ya tenemos mucho trabajo, ya voy a poder disponer más de mi tiempo, ya voy a ser independiente. Y esta, sin duda alguna, entrará en el récord de las más grandes decisiones de mi vida: la independeincia laboral.

Estoy CAGADA del susto. Hago cuentas todo el día y toda la noche. Mi piloto automático no funciona.

Las que rezan, recen; las que mandan energía, manden energía; las demás, escépticas como yo, solo deséenme suerte.

El año comenzó

Comenzó con una rapidez inusitada. Llegamos de vacaciones, de unas deliciosas vacaciones en la húmeda y verde selva, y arrancó el año corriendo como un pitbull detrás de un lomo crudo.

En mi oficina el ritmo es desquiciante. No reconocen mi trabajo y me aburrí. Creo que muy pronto renunciaré y emprenderé una maravillosa y aterradora nueva época: seré independiente. Montaré mi oficina de abogados. Una amiga y yo. Socias. Ya tenemos la oficina, la entregan en 10 días. Ella trabajará sola por ahora, mientras yo tengo los cojones de mandar todo pa´ la mierda y dejar de trabajar para otros. Necesito además que M decida su futuro por que no seguirá trabajando en el gobierno, haya o no reelección. Así es que del trabajo que el consiga depende mucho el momento en que pueda asumir este riesgo. Necesitamos por lo menos un salario que cubra las necesidades de la familia durante un tiempo. Tengo nervios… muuuuuuuchos nervios.

Mi hija es un GRAN sol de verano. Anda tan amorosa conmigo (no tanto con papá, pero espero que sea solo una fase y después se enamoré de él tanto como él de ella). Me dice delicias como la siguiente: “Mami, te amo hasta el infinito y más allá”; o, “Mami, eres la mami más chévere y linda de toooodo el país”. No es hermosa?

Mi chico y yo en idilio amoroso…

El 2010 es el año del tigre, yo soy tigre y mi corazón me dice que debo tomar riesgos y eso voy a hacer. Dentro de poco me lanzo al agua, con los ojos cerrados y sin saber nadar. Vamos a ver qué pasa. Me tiene que ir bien, creo. Soy buena abogada, voy a tener una maravillosa socia que además ha sido mi amiga durante años, y que además es una graaan abogada, que además ya tiene clientes! Puedo pedir algo más?

Cómo veo la cosa: Veo más independencia, veo más dinero en el largo plazo pero una época de apretón en el corto y mediano. Veo más disponibilidad para atender a mi hija. Veo tantas cosas positivas. Imposible que me falle el instinto.

Les contaré amig@s, les contaré.

Miro a mi hija, mis cosas y me duele Haití

Hoy veía las imágenes de la tragedia terrible por la que pasa Haití y no podía evtar llorar. Pero eso no sirve de nada.

Miraba a mi hija y lloraba nuevamente, pensando que algo le podría pasar en cualquier momento.

Caminaba por mi apartamento y repentinamente me sentía humillada por tenerlo y estar tan bien.

Ojalá pudiera hacer algo más que llorar y donar algo de dinero….

Me duele el dolor de ellos y me duele más lo que se viene, más adelante, en ese probre país.

Mi chico estuvo allá hace un par de meses. Solo pude dar gracias.